Si buscas qué exige hoy la norma sobre la batería de riesgo psicosocial, la respuesta corta tiene dos partes.
La primera: siguen vigentes dos resoluciones — la 2646 de 2008 y la 2764 de 2022. No una reemplazó a la otra, conviven. La derogada es la 2404 de 2019, y media industria lo cuenta al revés.
La segunda es la que casi nadie está cubriendo: desde junio de 2025, con la Ley 2460 y el Decreto 728, el eje regulatorio se movió de medir a intervenir y demostrar la intervención. La batería dejó de ser el entregable. Ahora es el insumo. Lo que se revisa es qué hiciste con los resultados.
Si tu empresa aplica la batería, archiva el informe y sigue con su vida, en 2026 tienes un problema que no tenías en 2022.
El dato que explica por qué llegó la norma
Antes de la letra menuda, conviene mirar el hueco que el regulador vino a tapar:
Esa brecha es la historia. No es que las empresas colombianas ignoren la prevención: el 96 % la prioriza cuando el peligro se ve, se toca y deja una lesión visible. El psicosocial se cae del tablero justamente porque no sangra.
Y ahí está el punto ciego: el riesgo psicosocial sí produce enfermedad laboral calificable, sí produce ausentismo y sí produce rotación. Solo que llega con retraso y disfrazado de otra cosa.
Primera precisión: cuál norma está vigente y cuál no
Este es el error que más veces vemos repetido en informes, propuestas comerciales y hasta en matrices legales de empresas serias. Vale la pena dejarlo por escrito:
| Norma | Estado | Qué hace |
|---|---|---|
| Resolución 2646 de 2008 | Vigente | Marco general: identificación, evaluación, prevención, intervención y monitoreo permanente de los factores psicosociales, y determinación del origen de patologías causadas por estrés ocupacional |
| Resolución 2764 de 2022 | Vigente | Adopta la batería de instrumentos oficial y fija la periodicidad de aplicación |
| Resolución 2404 de 2019 | Derogada | La derogó el artículo 10 de la 2764 de 2022 |
El artículo 10 de la Resolución 2764 de 2022 lo dice sin margen de interpretación:
"La presente Resolución rige a partir de la entrada en vigencia de la misma y deroga la Resolución 2404 de 2019."
Y solo esa. Por eso la 2646 de 2008 sigue viva. Si un proveedor te entrega un informe que dice "en cumplimiento de la Resolución 2404 de 2019", ese documento nació con tres años de retraso normativo. Y si otro te dice que "la 2764 reemplazó a la 2646", tampoco. Citar bien las dos es lo mínimo.
Qué exige la Resolución 2764 de 2022
Tres cosas concretas, y ninguna es opcional:
1. El instrumento es el oficial. La batería de instrumentos para la evaluación de factores de riesgo psicosocial desarrollada por la Pontificia Universidad Javeriana y validada por el Ministerio del Trabajo. No es una encuesta de clima que diseñó el área de gestión humana, ni un formulario de Google con preguntas de bienestar. Evalúa condiciones intralaborales (demandas, control, liderazgo, recompensa, relaciones), extralaborales y estrés.
2. Quien la aplica necesita licencia. Un profesional en psicología con especialización en psicología ocupacional u organizacional y licencia vigente en seguridad y salud en el trabajo. Este es el punto donde más informes se caen: la batería aplicada por alguien sin licencia SST produce resultados no válidos, sin importar lo bien maquetado que esté el PDF.
3. La periodicidad la manda el resultado anterior, no el calendario ni el presupuesto. El artículo 3 de la 2764 lo fija así:
| Resultado de la evaluación anterior | Frecuencia de la nueva evaluación |
|---|---|
| Riesgo alto, o con efectos negativos ya presentes en la salud de los trabajadores | Anual |
| Riesgo medio o bajo | Cada 2 años |
Léelo dos veces, porque tiene una consecuencia que sorprende a muchos coordinadores SST: medir mal te cuesta menos que medir bien. Si la evaluación sale en riesgo alto, tu empresa acaba de comprometerse a un ciclo anual y a un plan de intervención con evidencia. Ese incentivo perverso existe, y es exactamente la razón por la que la norma de 2025 dejó de conformarse con el informe.
Quién está expuesto (y por qué no es "el área de ventas")
El riesgo psicosocial no se reparte parejo entre los cargos. La Tercera Encuesta Nacional de Condiciones de Seguridad y Salud en el Trabajo lo ubicó como el segundo factor de riesgo más reportado del país, con una concentración clara:
Fuente: Tercera Encuesta Nacional de Condiciones de Seguridad y Salud en el Trabajo — Ministerio del Trabajo y OISS, 2022 · Confianza media. El riesgo psicosocial fue el segundo factor de riesgo más reportado en la encuesta
Atención al público y tareas repetitivas: dos condiciones que atraviesan call centers, cajas, recepción, servicio al cliente, líneas de producción, mensajería y buena parte del retail. Es decir, la base operativa de casi cualquier empresa de 50 a 500 trabajadores.
Por eso la evaluación psicosocial no se planea "para la empresa" en abstracto: se planea por cargo y por grupo de exposición, igual que los exámenes médicos ocupacionales. Y la herramienta que define qué exige cada cargo es la misma de siempre: el perfil del cargo o profesiograma, alimentado por la matriz de riesgos. Si el psicosocial no aparece ahí, tu sistema tiene un peligro identificado en la encuesta nacional y ausente en tus propios documentos.
Lo que cambió en 2025: de medir a intervenir
Aquí está la parte que todavía no aparece en la mayoría de los blogs del sector.
Ley 2460 de 2025 (16 de junio)
Actualiza la Ley 1616 de 2013 y mueve el país a un enfoque biopsicosocial. Eleva la salud mental a derecho fundamental, establece obligaciones activas para las empresas y da prelación a mujeres víctimas de violencia y a personas con discapacidad.
El cambio de fondo no es simbólico. Cuando algo pasa a ser derecho fundamental, deja de ser una línea del plan de bienestar y se vuelve exigible.
Decreto 728 de 2025 (25 de junio)
Adiciona el Capítulo 2.2.4.13 al Decreto Único Reglamentario del Sector Trabajo. Su artículo 2.2.4.13.4 es el que cambia el trabajo diario de un coordinador SST: exige planes de intervención construidos a partir de los resultados de la evaluación psicosocial. No un plan genérico. No la charla anual de manejo del estrés. Un plan que se pueda trazar hasta los hallazgos concretos de tu medición.
Entre sus ítems está el 2.18: prevención de la violencia y el acoso en el entorno laboral — que conecta directo con el Comité de Convivencia Laboral (Resoluciones 652 y 1356 de 2012) que tu empresa ya debería tener funcionando con actas, no solo con acta de constitución.
Y el dato que le habla directo a quien coordina el sistema: el cumplimiento es verificable por el Ministerio del Trabajo en diciembre de cada año.
Diciembre no es una fecha decorativa. Es el mismo mes en que la Resolución 0312 de 2019 exige cerrar la autoevaluación de estándares mínimos, el Plan de Mejora y el Plan Anual del año siguiente. Si tu empresa deja el psicosocial para el final del año, va a chocar contra el cuello de botella de todo el SG-SST al mismo tiempo.
Por qué el mundo se movió al mismo tiempo
Colombia no legisló en el vacío. El contexto internacional es de esta escala:
El costo global de la salud mental en el trabajo
Fuente: Organización Mundial de la Salud y Organización Internacional del Trabajo, 2022 · Cifras mundiales, no colombianas. En Colombia no existe una serie oficial abierta equivalente
Estas cifras son internacionales y hay que decirlo con todas las letras: no son datos colombianos. En Colombia, la desagregación oficial y abierta de enfermedad laboral por diagnóstico de salud mental no existe en fuente primaria — y preferimos decirlo antes que rellenar el vacío con un número prestado. Circulan varias cifras nacionales sobre el tema que no resisten una verificación de origen. No las vas a leer aquí.
Lo que tu empresa recibe — y lo que jamás debe recibir
Este apartado es el más delicado del artículo, y el que más empresas incumplen creyendo que están haciendo las cosas bien.
Del proceso de evaluación psicosocial, tu empresa recibe:
- Resultados agregados por área, proceso, grupo o nivel de cargo.
- El nivel de riesgo resultante y su interpretación.
- El plan de intervención derivado de esos hallazgos.
Tu empresa no recibe:
- El resultado individual de una persona.
- Ningún diagnóstico de salud mental.
- El contenido de las respuestas de nadie.
No es un formalismo. Los resultados individuales de la batería son dato sensible de salud bajo la Ley 1581 de 2012, y quedan bajo custodia del profesional que aplicó el instrumento. La misma regla que aplica al concepto médico ocupacional —donde el empleador recibe concepto, recomendaciones y restricciones, nada más— aquí es todavía más estricta, porque el dato es de salud mental.
Y hay una razón práctica, además de la legal: la batería solo funciona si la gente contesta la verdad. En el momento en que un trabajador sospecha que su jefe va a leer sus respuestas con nombre propio, el instrumento se vuelve un ejercicio de escritura defensiva y tu medición pierde todo valor. La confidencialidad no es el precio de aplicar la batería: es la condición de que sirva para algo.
Si un proveedor te ofrece "el detalle por persona para que sepas quiénes están mal", no te está dando un servicio superior. Te está ofreciendo una infracción con presentación de PowerPoint.
Cómo se ve un plan de intervención que aguanta una revisión
Con el Decreto 728 de 2025 el plan de intervención pasó de anexo a pieza central. Estos son los mínimos que revisamos:
- Trazabilidad al hallazgo. Cada acción del plan apunta a un resultado concreto de tu evaluación. Si el plan pudo escribirse sin haber leído el informe, no es un plan de intervención.
- Prioridad por dominio, no por facilidad. Si el riesgo alto salió en demandas de la jornada y en liderazgo, el plan no puede consistir en una jornada de pausas activas y una charla de resiliencia. Eso es intervenir donde no duele.
- Responsable con nombre y cargo. No "Gestión Humana". Una persona.
- Plazo y evidencia definidos desde el inicio. Qué documento va a probar que se hizo: acta, listado de asistencia, comunicación formal, rediseño de turnos documentado, modificación de indicadores.
- Cobertura del ítem 2.18. Prevención de violencia y acoso, articulada con el Comité de Convivencia Laboral funcionando de verdad.
- Reevaluación programada según el artículo 3 de la 2764: anual si el riesgo salió alto o hay efectos presentes; cada dos años si salió medio o bajo.
- Cierre en diciembre, alineado con el ciclo anual del SG-SST y con la verificación del Ministerio del Trabajo.
Los errores que vemos todas las semanas
- Citar la 2404 de 2019. Está derogada desde 2022. Un informe que la invoca revela que la plantilla no se actualiza hace años.
- Decir que la 2764 reemplazó a la 2646. No la reemplazó. Las dos aplican.
- Aplicar la batería con un profesional sin licencia SST. Resultado no válido. El PDF se ve igual de bonito, pero no existe ante una revisión.
- Usar una encuesta de clima como si fuera la batería. No lo es, y la diferencia se nota en dos minutos de revisión.
- Medir y archivar. El error de fondo, y el que la norma de 2025 vino a cerrar. La batería no es el entregable.
- Pedir resultados individuales. Dato sensible. Además, mata la calidad de la próxima medición.
- Dejar el psicosocial para diciembre. Choca con el cierre completo del sistema y con la ventana de verificación del Ministerio.
- Intervenir donde es cómodo. Fruta y pausas activas cuando el hallazgo fue carga de trabajo y estilo de liderazgo.
Por dónde empezar
El orden que funciona es el mismo de todo el sistema, y no cambia porque el riesgo sea psicosocial:
- Identifica la exposición por cargo, no por corazonada. Si el psicosocial no está en tu matriz de riesgos ni en el profesiograma, no está en tu sistema.
- Aplica el instrumento oficial con un profesional con licencia SST vigente: evaluación de batería de riesgo psicosocial.
- Construye el plan de intervención a partir de tus resultados — con responsable, plazo y evidencia.
- Cierra el ciclo en diciembre junto con el resto del SG-SST y la autoevaluación de estándares mínimos.
- Reevalúa en el plazo que te fijó tu propio resultado, no el que te quede cómodo.
Si vienes de un ciclo normativo anterior y quieres ver cómo se vive un cambio de norma bien hecho en la práctica, el caso de la Resolución 1843 de 2025 y el fin del "Apto / No Apto" es el mejor espejo disponible: la norma no pidió un certificado distinto, pidió que la empresa hiciera algo con el resultado. Aquí pasa exactamente lo mismo.
Y ese es, al final, el punto entero. La salud del país se transforma en el lugar donde la gente pasa la mayor parte de su tiempo despierta. Un informe psicosocial archivado no transforma nada. Una jornada rediseñada, un liderazgo corregido y una carga de trabajo ajustada, sí — y ese trabajo empieza con una medición que se hizo bien y con la disciplina de hacer algo con lo que dijo.
